—¡Di que soy un pájaro!
—No.
—¡Vamos dilo!
—Eres un pájaro.
—Bien, ahora di que tú también lo eres.
—Si tú eres un pájaro yo también.
- Puedo ser divertido si quieres, o pensativo, listo o supersticioso, valiente, incluso bailarín.
Seré lo que quieras. Dime lo que quieres y lo seré por ti.
- Eres tonto.
- Lo podría ser.
Los amores de verano terminan por todo tipo de razones, pero al fin y al cabo todos tienen algo en común: son estrellas fugaces. Un espectacular momento de luz celestial, una efímera luz de la eternidad que en un instante se va.
─ ¿Qué haras?
─ No lo sé. ─ ¿Volvemos a eso? ¿Hemos vuelto allí? Estos días han ocurrido ¿sabes? ─ ¡Sí que han ocurrido! Y han sido maravillosos, ¡pero también han sido irresponsables! ─ De modo que haces el amor conmigo y luego decides volver con tu marido. ¿Es ese tu plan? ─ ¡No! Le hice una promesa a un hombre, ¡él me dio un anillo y yo le di mi palabra! ─ Tu palabra ya no vale casi nada.
—¿Por qué no me escribiste? ¡Te esperé durante 7 años!
—¡Te escribí cada día durante un año!
—No había terminado.
—¡No ha terminado!
LA HISTORIA DE NUESTRO AMOR by Alisson Hamilton
A mi amor Noah.
Léeme esto y volveré contigo